Como supimos por el primer número de Goldberg, Eduardo Paniagua ha comenzado la grabación de las cantigas completas de Alfonso el Sabio. Hace tres años, antes de que se publicaran estos discos, descubrí que de las 400 cantigas sólo se habían grabado íntegras 120. Hasta hace menos de veinte años era normal grabar sólo uno o dos versos de cada cantiga. En los últimos años es más habitual grabar todos los de una canción, aunque el número de versos alcance la docena y, a veces, las dos docenas. Las cinco primeras grabaciones publicadas de la serie de Paniagua (dos de las cuales constan de dos CD) fueron reseñadas en nuestro primer número, aunque La vida de la Virgen ha sido la única aparecida fuera de España. Esta grabación es la séptima. Al igual que las demás, recopila un grupo de cantigas en torno a un tema, en este caso la ciudad de Jerez, mejor conocida en los países de habla inglesa como origen del vino del mismo nombre: el sherry. En esta versión se canta cada uno de los versos de todas las cantigas.
La característica más notable de esta iniciativa es la gran cantidad de cantigas que no habían sido grabadas anteriormente, ni siquiera de manera parcial. Paniagua utiliza con libertad los instrumentos, como ya han hecho otros intérpretes, y cada disco incluye piezas no cantadas sino sólo tocadas. Esta serie dejará, quizá, insatisfechos a quienes buscamos versiones cantadas de todas las cantigas. El conjunto de Paniagua posee en su canto la fluidez propia de la lengua materna aunque, en mi opinión, su contratenor Luis Vincent no alcanza el ideal al proyectar la voz. Sony se preguntará si el mercado mundial puede sostener varias docenas de discos como éste. ¡Atrévete a ser grande, Sony! JEROME F. WEBER