La larga vida de John Jenkins (1592-1678) abarca una época que conoció los máximos logros de los compositores ingleses para conjunto de viola. Su destacada aportación a este repertorio fue considerable, pues incluye obras que se ajustan tanto al estilo contrapuntista estricto de sus predecesores como al de quienes admitían tendencias italianizantes más recientes. Las 12 fantasías, dos In nomine y dos pavanas recogidos aquí entran claramente en la primera categoría.
Laurence Dreyfus, director de Phantasm, señala, en una nota característicamente entretenida que, al contrario de lo que se ha insinuado a veces, no se trata de música para aficionados, pues su escritura en contrapunto exige igual soltura y técnica en las seis partes. Por la misma razón, ese contrapunto, a menudo denso, significa que su audición requerirá cierto esfuerzo.
El oyente atento, vivirá, sin embargo, una experiencia sumamente gratificante, pues la escritura de Jenkins es de una extremada destreza y nunca resulta adocenada. Dreyfus cita la Fantasía 5 como un ejemplo obvio, pero también podríamos señalar el cambio de carácter en la Fantasía 1, que pasa de unos ritmos de danza divertidos y sincopados a un estado de ánimo de austera gravedad.
Quienes no estén familiarizados con esta música podrían empezar por las dos pavanas, en particular por la escrita en Fa, pieza relativamente conocida, con un encantador tema inicial que explota esa veta de melancolía peculiarmente inglesa. Las interpretaciones están realizadas siempre con buen criterio y responden de forma certera a los altibajos de la tensión —escuchemos, por ejemplo, el clímax y el alivio alcanzados por los instrumentistas en el In Nomine 2— . Un disco excelente. BRIAN ROBINS