Extremadura fue el escenario de numerosos milagros durante el largo período de la reconquista, que llevó alrededor de 200 años en esta región y terminó bajo el reinado de Alfonso el Sabio. En este disco se incluyen diez cantigas milagrosas, todas cantadas salvo una. Según creo, sólo tres han sido grabadas con anterioridad y sólo una completa. El enfoque de Paniagua de las cantigas, que usa voces solas para los versos con refranes corales, junto con vivos acompañamientos instrumentales, ha probado ser exitoso en su larga serie de grabaciones y sigue siendo aquí igual de efectivo.
En su décimosexto disco de cantigas, el grupo de Paniagua se revela más satisfactorio que otros grupos para captar el espíritu de estas cantigas, que representan una forma popular de devoción alejada de la música litúrgica del mismo período. Después de todo, estas cantigas eran entretenimientos cortesanos, aunque no por ello menos devotas o sinceras en su religiosidad que la música de iglesia. Todas las historias cuentan, en esta serie de cantigas, milagros ocurridos en Extremadura, donde ciertas capillas dedicadas a la Virgen eran centros de devoción. Una historia milagrosa está centrada en la reverencia a la Virgen entre los moros, o en un niño resucitado, o en la muerte y la enfermedad vencidas por la fe. En eventos menos espectaculares, una lucha termina sin heridas o se recobran propiedades robadas gracias a la intercesión de la Virgen. En definitiva, cada vez más apreciamos el vasto repertorio que recopiló el rey Alfonso. JEROME F. WEBER