Una de las características asombrosas de las obras para tiorba de Robert de Visée (c.1660-c.1732), compositor, guitarrista y tiorbista francés, es su peso emocional, que no se compadece con su escala relativamente modesta. Esto no sólo se aplica a sus numerosos tombeaux, donde sería esperable: también las danzas que configuran la típica suite barroca parecen estar investidas de una sorprendente gravitas.
El laudista Fred Jacobs es un solista enormemente apreciado, aunque también acompaña y es intérprete de continuo. Para este recital de la música compuesta por de Visée para tiorba, ha elegido tres suites completas y una selección de los arreglos hechos por de Visée de la música de Jean Baptiste Lully, a quien tenía en muy alta consideración y cuyo estilo se esforzaba por emular.
Jacobs toca una gran tiorba francesa construida por Michael Lowe, que redacta una breve nota donde explica las diferencias entre este instrumento y las tiorbas italianas, más habituales. A la cabeza de estas diferencias está el que la tiorba francesa tiene un fondo más redondeado y menor número de duelas que las italianas, de fondo más plano y provistas de más duelas.
La ejecución es de gran intensidad expresiva a lo largo de todo el disco; las oscuras sonoridades del instrumento tienen plena capacidad para saturar las armonías de De Visée mientras se subraya la línea melódica con notes inégales y agreements usados con extraordinario gusto. Los arreglos de Lully resultan particularmente logrados: su origen operístico parece inspirar un enfoque del fraseo y la articulación todavía más expansivo. Un disco soberbio. WILLIAM YEOMAN