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20:30 horas Iglesia de San Cipriano 12 €
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Sin lugar a dudas, el Miserere de Gregorio Allegri y la Misa del Papa Marcelo de Palestrina son las obras más extraordinarias del Siglo de Oro. De hecho, son obras que merecen continuamente la atención de numerosos conjuntos y directores, interpretándose más que ninguna otra obra 'a capella'. El Miserere de Allegri es simple en su concepción, pero está dotado de una belleza inigualable; incluso la historia que rodea a esta composición es fascinante. Allegri la compuso para la Capilla Sixtina y durante mucho tiempo la partitura no pudo traspasar los muros de la misma: una prohibición papal impedía que el Miserere saliese de la Capilla para ser interpretado o publicado. Dicha prohibición, estaba respaldada por severas penas para quien osara transgredir la orden. Sin embargo, cuando un joven de catorce años escuchó la obra en San Pedro este proteccionismo se derrumbó. Aquel adolescente era W. Amadeus Mozart, quien trascribió de memoria las cinco partes de las que consta el Miserere. Desde entonces, varias copias circularon por Europa en la mitad del siglo XVIII. Tradicionalmente el Miserere, el famoso salmo 50 del Rey David, se canta el Miércoles de Ceniza en el rito anglicano y durante los tres últimos días de la Semana Santa en la liturgia católica.
Por su parte, la Misa del Papa Marcelo de Palestrina posee una historia no menos atractiva. Tras el Concilio de Trento, se dictamina que el texto de las composiciones musicales debía ser claramente intilegible, debía primar por encima de cualquier otro aspecto. Tanto es así que las autoridades eclesiásticas llegaron a plantearse el abandono de la polifonía por la interpretación únicamente de canto llano. Sin embargo, fue Palestrina a quien se le debe que esa marcha atrás que hubiera emprendido la música no se llevara a cabo. Palestrina demostró a los cardenales con su Misa del Papa Marcelo que podían componerse obras polifónicas sin que el texto perdiera su auténtico sentido. Posiblemente, el maestro italiano dedicara la misa a la memoria del Papa Marcelo II, quien sólo ocupó la sede pontifica durante tres semanas en 1555.
Con el canto del Miserere, el salmo penitenciario por excelencia, se abre el Paraíso musical. El arrepentimiento ante el pecado del hombre, ante la ofensa a Dios por el Pecado Original cometido.
Este concierto ofrecerá las siguientes obras:
Orlande di Lassus
Magnificat VI
Josquin des Prez
Ave Maria
Pierluigi Giovanni Palestrina
Stabat Mater
Gregorio Allegri
Miserere
Pierluigi Giovanni Palestrina
Salve Regina
Misa del Papa Marcelo
THE TALLIS SCHOLARS
PETER PHILLIPS
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