Estuvo de maestro de música de las Infantas de Castilla, hijas de Carlos V. Más tarde, viste el hábito de monje del Císter en el Monasterio de Poblet, donde posteriormente morirá. Sin embargo, todos los datos anteriores no aparecen lo suficientemente claros en los documentos pertinentes.
Flecha "el Viejo" es célebre por sus Ensaladas, de las cuales dice Felipe Pedrell que "...tienen un tono genial de humorismo, en el cual domina la ingenuidad infantil, unida a una intención picaresca...".
No obstante, estas obras, que en verdad constituyen una especie de madrigal humorístico, son, indudablemente, algo más que eso: una especie de transición entre la música española y la italiana, transición que comprueba el hecho de que la polifonía catalana de aquellos tiempos es la que asimila mejor, la que recoge más pronto las novedades venidas de Italia.
Si bien el notable maestro produjo gran número de obras religiosas y profanas, ha pasado a la posteridad mediante las aludidas Ensaladas. Estructuralmente hablando, dichas composiciones son escritas para cuatro o cinco voces y, según se dijo, en ellas lo dramático y lo sentimental alternan con lo cómico y lo grotesco.
Fueron concebidas para diversión y regocijo de los cortesanos y alcanzaron gran fama en las fiestas palaciegas. He aquí los títulos de algunas de ellas: El Fuego, La Bombo, La Negrina, La Guerra, La Viuda, Los Chistes.
Las más celebradas obras de este Flecha fueron transcritas para vihuela por Miguel de Fuenllana. Las Ensaladas, recopiladas por su sobrino, fueron impresas en 1581, en Praga.
NEUMAN, Hans Federico : Introducción a la música española del Renacimiento