| “Giacomo Carissimi, hijo de Amico, nació en Marino, y en sus años jóvenes, tras haber aprendido el arte de la música, se puso al servicio de Getulio Nardini, vicario apostólico de la ciudad de Asís, quien, al quedar vacante la capilla de su catedral, hizo que ocupara el puesto de maestro de la misma. En 1628, siendo aún joven, pasó de esa capilla a Roma, a la de Sant’Apollinare, donde sirvió durante 44 años, hasta 1674.
Legó sus obras musicales al Colegio Germánico de dicha iglesia o capilla, donde se conservan actualmente.
Fue un excelente compositor de armonía musical y destacó no sólo en composiciones sacras sino también en obras de cámara y teatro, así como con sus comedias, conservadas en el mencionado Colegio.
Sus composiciones eran de estilo muy natural y grave y fue muy aplaudido y acogido con agrado por los oyentes de su época.
Llamado al servicio del emperador, rehusó la invitación con suma modestia. Fue muy parco en sus necesidades domésticas y muy noble en el trato habitual con sus amigos y otras personas.
Vivió más de 70 años y falleció el 12 de enero de 1674, enfermo de gota. Recibió sepultura en la mencionada iglesia de Sant’Apollinare.
Era alto, esbelto y proclive a la melancolía.
Su retrato se conserva en el susodicho Colegio” |
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