El oratorio romano
Festivales de música antigua y música barroca: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, España, Alemania, Italia Sellos de música antigua y música barroca:  Estados Unidos, Reino Unido, Francia, España, Alemania, Italia Cursos, becas de formación de música antigua y música barroca: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, España, Alemania, Italia Concursos de música antigua y música barroca Constructores de instrumentos de música antigua y música barroca: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, España, Alemania, Italia Libros y partituras de música antigua y música barroca . Estados Unidos, Reino Unido, Francia, España, Alemania, Italia Asociaciones de música antigua y música barroca:  Estados Unidos, Reino Unido, Francia, España, Alemania, Italia Boletines de música antigua y música barroca: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, España, Alemania, Italia
english | français
Revista de música antigua y música barroca Agenda de conciertos de música antigua y música barroca: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, España, Alemania, Italia Noticias de música antigua y música barroca:  Estados Unidos, Reino Unido, Francia, España, Alemania, Italia CDs de música antigua, música barroca , opera barroca: Bach, Handel, Vivaldi, Scarlatti, Rameau, ... Discos del mes de música antigua y música barroca: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, España, Alemania, Italia
COMPOSITORES
Alessandro Scarlatti
ENTREVISTAS
Fabio Biondi
10 CDs para una isla desierta: Maria Cristina Kiehr
ENSAYOS
El oratorio romano
  54 - 53 - 52 - 51 - 50 - 49 - 48 - 47 - 46 - 45 - 44 - 43 - 42 - 41 - 40 - 39 - 38 - 37 - 36 - 35 - 34 - 33 - 32 - 31 - 30 - 29 - 28 - 27 - 26 - 25 - 24 - 23 - 22 - 21 - 20 - 19 - 18 - 17 - 16 - 15 - 14 - 13 - 12 - 11 - 10 - 09 - 08 - 07 - 06 - 05 - 04 - 03 - 02 - 01 -
COMPOSITORES
El oratorio romano
ENSAYOS
EL ORATORIO ROMANO
Pero Cavalieri no se dedicó a la actividad musical hasta después de 1588, en el cargo de superintendente de las artes, fiestas y teatros de la corte de los Médicis, en Florencia, donde participó como compositor y teórico en la aventura de la reforma del melodrama, una especie de terremoto que, basándose en la novedad del stile recitativo (instrumento del “hablar en música”: parlar cantando), conmocionó el destino de la música occidental. Sus obras escénicas (las pastorales Il satiro, La disperazione di Fileno, Il gioco della cieca) se han perdido, por desgracia, pero su trabajo de precursor en el canto monódico será reconocido lealmente por Pieri algunos años después: “No hay duda de que la música del señor Cavalieri que se ha podido escuchar en nuestros escenarios va por delante de cualquier otra conocida por mí por su maravilloso don de invención…”

A finales de la década de 1580, Cavalieri fue también enviado a menudo a Roma como encargado de los asuntos de los Médicis. Con tal motivo, reanudó sus relaciones con los medios de la Congregación del Oratorio, que le invitaron a trasladar a su iglesia los experimentos en el estilo recitativo que le habían dado fama en Florencia. El compositor, conocedor de los ejercicios de la Chiesa Nuova, entre otros, soñó a partir de entonces con introducir el principio de la modernidad monódica en un tipo inédito de celebración musical, pero sin rechazar el espíritu y la forma de las anteriores laude. De ese nuevo tipo de experiencia surgió la forma musical del oratorio, cuya gloriosa carrera ha de compararse con la de la futura ópera. En efecto, la representación en Florencia, en octubre de 1600, de la Euridice de Peri, primer drama lírico de la historia, coincide con la Rappresentatione di Anima et di Corpo, prototipo de los futuros oratorios.

En realidad, esa Rappresentatione, ofrecida ocho meses antes en la iglesia de Santa María de Vallicella, no es exactamente un oratorio en el sentido específico del término, sino, más bien, la premonición de una “acción sacra” que, bajo la lección moral y la máscara alegórica (se trata del eterno debate entre las aspiraciones del alma y las tentaciones del cuerpo) se despliega en una teatralidad que implica aspectos escénicos y visuales, en una especie de ópera litúrgica.

Como en la ópera de Peri, el recitativo, calcado sobre la entonación, el ritmo y la andadura natural de la palabra, se hace aquí agente retórico, portador de un fuego expresivo que todavía nos conmueve. Cavalieri sabe evitar, además, cualquier uniformidad en la declamación coloreándola con coros homófonos, fuente de agradables contrastes, y con las intervenciones de los personajes alegóricos: el Alma, el Cuerpo, el Tiempo, el Intelecto, etc. De ese modo se reconoce y circunscribe aquí un espacio saturado de sacralidad. Es música del Verbo por esencia que nos habla del poder y el peso de las palabras y que sabrán recordar también los sucesores romanos del compositor, quienes no tardaron en pasar igualmente a los hechos en lo que respecta al oratorio. Lo que queda son las intuiciones de Cavalieri, revelador y creador en un terreno abierto por él al mundo de las pasiones y los afectos, que añade a la fiebre de las emociones terrestres el sueño bajado del cielo.

Después de Cavalieri

Sin embargo, el género sólo encontró su vida y su estilo poco a poco, oscilando incluso en sus comienzos entre la forma del espectáculo religioso (como lo fue la Rappresentazione) y una estructura exclusivamente musical y narrativa, que acabó imponiéndose algunas décadas más tarde (pero habrá que esperar a 1640 para que el siciliano Balducci utilice el término “oratorio”). Un rasgo específico que lo distingue en ese momento es la presencia de un recitador, llamado Storico, Testo o Storia, hilo conductor que narra la acción con un texto italiano tomado casi siempre de los tiempos del Antiguo Testamento (en el oratorio latino, el Storico se convierte en Historicus). Esta continuidad narrativa del oratorio italiano, que llevará al evangelista de las Pasiones de Bach, es requerida, evidentemente, en estilo recitativo, y un requisito también en la monodia para el diálogo entre los distintos personajes, sin que ello impida las intervenciones del coro en el curso de la narración y, obligatoriamente, en la conclusión, de carácter siempre moralizador.

Roma, cuna de las manifestaciones del oratorio, siguió siendo el foco de toda aquella emulación religiosa y musical que selló, según hemos subrayado, el estrecho parentesco inicial entre las actitudes expresivas del drama lírico y el oratorio. Éste último, sin embargo, no tardó en cultivar sus peculiaridades distintivas (aunque los contemporáneos no establecieran diferencias en cuanto a sensibilidad entre un tema religioso y otro profano). El rasgo principal de esa especificidad consistía en la renuncia a las bazas de la realización escénica, para dejar en manos de la música lo esencial de la acción y de las exigencias dramáticas.

El oratorio romano
Discografía
Artículos Goldberg
El oratorio romano: Inicio El oratorio romano: Anterior El oratorio romano: Siguiente
Tablón de anuncios de música antigua y música barroca: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, España, Alemania, Italia Grupos, solistas, directores de música antigua y música barroca Estados Unidos, Reino Unido, Francia, España, Alemania, Italia Compositiores de la Música Antigua
QUIÉNES SOMOS | COLABORA   mapa web - página inicio - portada
Subir
Aviso legal Copyright 2003, Goldberg. info@goldberg-magazine.com