| Está claro que Chaucer [ilustración 1], a pesar de no ser un intérprete de música, fue muy sensible al poder y al efecto de ésta. El conjunto de sus obras contiene numerosas referencias musicales y resulta evidente su familiaridad con la música de su época. Difícilmente podría ser de otra manera, ya que la música constituía una parte esencial de la cultura de la nobleza, ya fuera en el seno de las ceremonias o como mero entretenimiento. A un nivel social inferior la música era, asimismo, inseparable de la vida.
Para los nobles o cortesanos, componer y cantar canciones (a modo de continuación de las tradiciones de los grandes trovadores y troveros de siglos anteriores) era, en cualquier contexto, un signo de sofisticación personal. En el siglo xiv, sin embargo, esto implicaba normalmente escribir únicamente los versos, o la interpretación tradicional de una sencilla melodía: la composición formal de música por parte de aficionados se convirtió rápidamente en algo excepcional debido al desarrollo de complejos estilos polifónicos en la canción profana, un gran avance musical de la época. En el Libro de la Duquesa, el Caballero Negro, enfermo de amor, se entretenía componiendo canciones lo mejor que podía, y a menudo las cantaba a viva voz, a pesar de carecer de técnica o experiencia. Su primera canción, “Señor, alivia mi corazón”, semeja los titubeos de un aficionado, y el Caballero Negro está en lo cierto al preguntarse si es lo que peor hacía. El hijo del Caballero en el Prólogo de Los cuentos de Canterbury, un apuesto escudero, combinaba sus hazañas de caballería con la composición de canciones, y las justas con las danzas. El uso de la palabra endyte (poner en palabras, escribir) por parte de Chaucer sugiere, sin embargo, que las canciones eran en realidad únicamente textos líricos que recitaba el escudero; sin embargo, estaba cantando o tocando la flauta todo el día. Que cantar y bailar se consideraban importantes habilidades sociales también para las mujeres se muestra en el relato de la Esposa de Bath en los Cuentos de Canterbury, si bien en un nivel social inferior: algunos hombres se casaban con una mujer porque sabía cantar o bailar. La propia Esposa de Bath, en su juventud, podía bailar con la música de una pequeña arpa y cantar como un ruiseñor, especialmente cuando había bebido un poco de vino dulce. |
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