La Semana Santa de 1680, los numerosos lectores del Mercure galant supieron que, aunque Luis XIV asistía al Oficio de Tinieblas en la capilla del Vieux Châteaux de Saint-Germain de París, en la Abbaye-aux-Bois se ofrecía por aquellos mismos días una “bellísima música” cuyo autor era Charpentier.
Aquella música, conservada hasta hoy (el admirable ciclo de las Neuf Leçons de Ténèbres), forma parte de un conjunto de treinta y una lecturas de textos sagrados, diecinueve responsorios y tres salmos para el Oficio de Tinieblas. Es la obra más coherente del Barroco francés para Semana Santa.
Este corpus ejemplar lo es también por la calidad de sus obras, muy valorada y con unanimidad por los intérpretes actuales. |
|
|
|