|
Rogers Covey-Crump: ‘Musicalmente somos democráticos’
|
¿Cómo comenzó el Hilliard Ensemble?
RCC: No soy miembro fundador, pero, según cuenta David James, había un grupo de jóvenes cantantes de la catedral de San Pablo y la Abadía de Westminster, algunos de los cuales estaban todavía estudiando, que solían reunirse encantados para disfrutar de una buena comida y un buen vino. Una tarde pensaron: “¿Por qué no formamos nuestro propio grupo?”. Por aquel entonces existían ya otros conjuntos, pero ninguno se parecía al Hilliard, que comenzó con el contratenor David James, todavía con nosotros, el tenor Paul Elliott, el barítono Paul Hillier y el bajo Errol Girdlestone, quien sólo siguió un año, tras haber visto claro que sus intereses musicales estaban en otra parte; ahora dirige ópera en Francia. Al cabo de dos años incorporaron a un segundo tenor, Leigh Nixon, y Hillier cantó la voz de bajo, por lo que la formación se modificó y quedó en contratenor, tenor, tenor y bajo, que es la que se ha mantenido desde aquellas fechas.
¿Han cambiado mucho desde entonces los miembros del Hilliard?
SH: No, sólo en cinco ocasiones.
RCC: Hubo un gran cambio en 1984, cuando renunciaron los dos tenores y Hillier y James nos invitaron a John Potter y a mí a unirnos al grupo. Luego, en 1990, Paul Hillier se retiró para ocupar un puesto docente en California, momento en que llegó Gordon Jones. El último ingreso es el de Steven.
SH: En efecto, sucedí a John Potter, aunque durante un tiempo fuimos cinco, lo que nos dio la posibilidad de explorar parte del repertorio para cinco voces y a mí me permitió sustituir a Potter, que daba clases en la Universidad de York. ¡Cinco cambios en 30 años, no está mal!
¿Se cumple, realmente, esta temporada su 30 aniversario?
RCC: Sí; y para celebrarlo estamos organizando un pequeño festival para la primavera próxima en el Wigmore Hall de Londres. El primer concierto público fue en diciembre de 1973; pero de manera efectiva no comenzamos hasta la primavera de 1974.
¿Se ven a sí mismos dentro de una tradición específicamente inglesa o como algo distinto?
RCC: Procedemos de iglesias, catedrales y capillas de colegios universitarios. Allí es donde todos adquirimos nuestra formación básica, aprendiendo las destrezas de la lectura a primera vista y acostumbrándonos a escucharnos unos a otros más que a seguir a un director, que nunca hemos tenido, si exceptuamos algunas piezas de gran alcance en las que cantamos con orquesta. Musicalmente somos democráticos y discutimos entre nosotros las interpretaciones y la manera de hacer las cosas.
SH: Una gran parte de nuestro actual repertorio está muy alejado de la tradición inglesa.
Su origen, como grupo de personas que se reúnen para comer y hacer música se parece mucho a los clubes de “glees” del siglo XVIII, y David James es miembro del único que ha sobrevivido. ¿Les interesa esa tradición en cuanto grupo? [El glee es una composición coral típicamente inglesa para tres o más voces masculinas sin acompañamiento]
SH: Nunca me han entusiasmado los glees.
RCC: En los primeros tiempos, nos encantaba cantar catches [composiciones corales humorísticas] y glees, pero poco a poco nos volvimos más serios. La gente nos pregunta si hemos cantado barbershop [“canciones de barbería”; género popular inglés fácil y jocoso], y todos lo hemos hecho, aunque no como grupo.
|
|
|
|