Conversar con Hiro Kurosaki es como asistir a uno de sus conciertos: un torrente incesante de conceptos filosóficos y musicales, intuiciones y revelaciones.
Con humildad, claridad y buen humor, nos habla de su visión de la música antigua, de la música de Händel y Mozart, de sus proyectos y de sus sueños, como el de relacionar entre sí todas las disciplinas escénicas en un taller de ópera barroca, un ideal artístico cercano a Wagner, uno de los compositores que ha dejado huella en este gran comunicador de prodigiosa técnica y de espíritu abierto. |
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