Se trata de un legado compuesto por manuscritos e impresos de música de canto gregoriano, polifonía vocal, coral e instrumental, eclesiástica y civil, desde el siglo XI hasta mediados del siglo XX e incluye ejemplares de grandes maestros europeos como Josquin, Lasso, Correlli, Bach, Scarlatti o Haydn.
Destacan también el Antifonariomozárabae de San Juan de la Peña, cantorales de diferentes siglos, breviarios, partituras de Palestrina, Pergolesi y Bocherini, óperas de Gluk y de Rossini, y sonatas de Vivaldi, Haydn o Handel. "El ámbito musical merece especial atención por ser tan desconocido, existen elementos muy importantes en el patrimonio aragonés que la gente debe conocer", explicó en la presentación el subdirector de la CAI, Juan Antonio García Toledo.
Las 156 piezas que se pueden ver están distribuidas en cuatro épocas: Edad Media y canto gregoriano; Renacimiento, siglos XV y XVI; siglos XVII y XVIII; y siglos XIX y XX. En cada sección se escuchará música de importantes autores aragoneses pertenecientes a esa época y además hay una vitrina con instrumentos musicales antiguos.