Formado por un laúd, arpa, tiorbas, instrumentos de tecla y violines, se trata de un grupo con un espectro expresivo muy amplio. El madrigal que sigue, Ardo, avvampo, permite a los vocalistas exhibirse, cantando con gran energía y dramatismo. Es interesante destacar que (hasta donde sabemos) en el siglo XVII no había demasiados escritos acerca de la afinación vocal. Se dijo mucho, no obstante, sobre la manera de conmover las emociones del oyente a través de la ejecución (habilidad obligada para todo buen cantante).
Por tanto, es la capacidad del cantante para dramatizar las palabras que están siendo cantadas lo que condiciona el éxito de la interpretación, algo que I Fagiolini ha comprendido excepcionalmente bien. Rimanti in pace ofrece un eficaz contraste a la obra anterior, gracias a la expresiva emotividad de la desesperación y la autocompasión. Ogni amante è guerrier, por otro lado, explora los contrastes emocionales entre el guerrero y el amante que pugnan en el interior del hombre.
La única objeción que puede hacérsele a esta grabación alude a la pronunciación de las consonancias, que a menudo no están tan acentuadas como debieran, algo que hasta cierto punto disminuye el efecto dramático en algunos pasajes. En conjunto, se trata de un disco de primera clase, obligado para los amantes de Monteverdi. ŽAK OZMO
MONTEVERDI
FIRE & ASHES
I Fagiolini
ROBERT HOLLINGWORTH
Chandos, CHAN 0749
2008 · 78:55’